¿Por qué el título del blog? Todo a su tiempo. Este sitio es uno de los pilares fundamentales de un trabajo que culminará en una tesis doctoral. La semilla se planta en la fecha de esta entrada, como parte de la asignatura de Metodología de Investigación que mis compañeros y yo estamos cursando en la Universidad Nebrija dentro del Master en Periodismo de Televisión (Antena3/Atresmedia). Sus blogs los puedes visitar en los enlaces que aparecen a la derecha. Como verás, todos nuestros temas están relacionados con el mundo de la Comunicación y el Periodismo. Entre algunos de nosotros, de hecho, nuestros trabajos resultarán complementarios y tendremos la oportunidad de generar sinergias que seguro resultarán muy enriquecedoras.
¿Y el título? Bien. El tema que yo he decidido investigar parte de una preocupación que existe en muchas aulas de Periodismo y Comunicación: la importancia de la imagen. Quienes quieren dedicarse a la televisión saben que la estética es muy importante. Y, por desgracia, tiene un mayor peso para las mujeres. Si bien habrá quien se alegre por este hecho, considero un profundo agravio restar oportunidades de crecer profesionalmente a quien no cumple ciertos cánones de belleza. Me ceñiré en todo momento al desempeño del periodismo y no al entretenimiento. Y, como creo que corresponde, estudiaré este tema desde el punto de vista de las mujeres, ya que son quienes más lo sufren.
Y es que las jóvenes, guapas y delgadas lo tienen muy fácil. Pero también para ellas llegará la edad de las arrugas, en la que -si la situación sigue como hoy- verán cómo su puesto será ocupado por otras sucesoras jóvenes, guapas y delgadas. ¿Es esto justo? ¿Qué ocurre con las grandes periodistas en la televisión? ¿Por qué se mantiene en pantalla a un mayor número de hombres maduros que de mujeres maduras?
Quizás mi hipótesis sea errónea, y las nuevas generaciones son -además de jóvenes, guapas y delgadas- merecedoras de ocupar tales puestos, destronando a las que eran consideradas grandes profesionales. Pero aquí llega -al fin- la explicación al título del blog: las mujeres que ya no «valen» para televisión tienen esperanza. Y esa esperanza está en la radio. En ella ya no prima la imagen, sino que tiene un mayor peso la profesionalidad. No creo que la culpa sea de la televisión, sino de una sociedad en la que la estética está sobrevalorada. ¿Es bueno que haya segundas oportunidades? Es posible, pero quizás sería mejor mantener en plantilla a quienes lo merecen.
En definitiva, el trabajo detrás de mi tesis tratará acerca de las mujeres que han tenido que dejar el mundo de la televisión, pero que siguen desempeñando su carrera periodística y que mediante su voz informan, analizan y mantienen vivo el espíritu del periodismo.
Gracias por llegar hasta aquí y, una vez más, bienvenida, bienvenido.